viernes 5 de junio de 2009

Los Amigos de la Nada.

sábado 28 de marzo de 2009

12:32 a.m.



"Ten la delicadeza de pedir permiso para saber donde estas".

Sabias palabras de una madre, cual preocupada por su hijo, le manda mensajes de texto (desde la página de Claro).

Esto se llama "tener 18 años".





A Giancarlo, por soportar mis escrituras y dejarme leer de la bandeja de entrada de su celular.


Peter Cabramonte, un “brother”, el cual sin ganas de nada, decide pasearse por los pasillos de la universidad. Empieza sus clases un 17 de marzo, excelentes cachimbas, ya se imaginan, todo perfecto (claro, recién salidas del horno), es más, hasta el toque de madurez que demuestran el primer día.

Tenía clase de Topografía, es ahí donde divisa a una peculiar damita, llamada Digna. Digna de de un cuerpo espectacular (Le decían la “Big cola”). Digna de unos labios provocadores (Como los de Mamá Iné). Digna de ser su enamorada. Y pues, unos ojos claros que brillaban en la oscuridad, el cabello rizado, y un olor extremadamente natural y perfecto; describían para Peter, a su novia ideal.

Es así como empieza una muy grande aventura: La conquista.

Nunca faltaba a clases, siempre estaba atento ante cualquier duda, aparentaba ser el primero de su clase. Todos lo creían nerd. Pero no, él era un chico tranquilo, quizá con un pasado oscuro (gracias a la pornografía), pero sin lugar a dudas un gran amigo.

[Lo conocí en la casa de esos amigos que se prestan para los videojuegos de amanecida, y claro, me cayó bien a primera impresión. Jamás pensé volverlo a ver, pero continuaré con su historia.]

Tenía el un PSP, en el cual registraba imágenes voyeristas de todas las chicas de la universidad, claro que nadie sabía de eso, pues si llegaba a caer en manos equivocadas, podría ser arrestado. Su padre, un ex general de la PNP, fue arrestado por robo a mano armada y pues él, no quería terminar así. Decidió borrar todas las fotos y solo guardar fotos de Digna, su amada.

A la semana siguiente, empieza a abordar temas de conversación con aquella chica de la que hablé anteriormente, y pues como todos sabemos, empieza con los típicos afanes de amigo. Como cualquier dama de su casa, no permitía dichos piropos y simplemente los recibía con un “Ay, gracias. ¡Qué lindo!”. Pero como dice Héctor Lavoe, “Te conozco, bacalao”, este muchachito del ayer, joven aún, se sabía todas las mañas para poder llegar al corazón (o quizá sólo hasta su dormitorio) de esta inocente jovencita.

Av. La Construcción, segunda cuadra a la izquierda, primera cuadra a la derecha, junto a la casa del dueño vitalicio de Burger Club (esas “sangucherías” de barrio, que jamás olvidas) vivía Digna. Él, muy vehemente paga el taxi y abre la puerta (del taxi), es así como ella saca la llave de su apartamento y empieza a decirle lo mucho que le gustaría hacerlo. Subieron por unas estrechas escaleras, lo cual era beneficioso para Peter; ya que mientras más cercana, más efusiva se volvía la situación.

Entraron a la habitación y ¡Oh sorpresa! (esto es realmente asqueroso) encontraron a Eddy teniendo relaciones sexuales con el hermano de Digna, tras la sorpresa, simplemente se retiraron y se escucharon gritos de dolor; y pues como dice mi querido Héctor Lavoe nuevamente, “Todo tiene su final, nada dura para siempre”; y es así que Peter, decepcionado por lo observado, se retira sin nada más que decir.

Colaboración: Giancarlo Landa Acevedo (realmente solo se reía de lo que escribía, eso se llama “inspiración compartida”).

viernes 27 de marzo de 2009

¿Por qué?


¿Por qué existe el por qué?

¿Por qué algunas personas no lo tildan?

¿Por qué algunas personas, que no deberían llamarse personas, lo escriben junto?

¿Por qué soy adicto al doritos?

¿Por qué empiezo a preguntar lo primero que veo?

¿Por qué nos hacen creer que Diosito castiga?

¿Por qué no me gustan las verduras?

¿Por qué cuando mueres todos dicen que fuiste una gran persona a pesar de ser la peor?

¿Por qué la gente usa los lentes en la cabeza?

¿Por qué no los usan donde deberían?

¿Por qué como comida chatarra?

¿Por qué soy exagerado, burlón y jodido?

¿Por qué me parezco a mi abuelo y a mi tío?

¿Por qué me gustan los chocolates?

¿Por qué tengo fascinación por los olores que emanan de mis calcetines?

¿Por qué la gente es hipócrita?

¿Por qué soy tan sarcástico?

¿Por qué hay que cuidar el planeta?

¿Por qué no lo cuidamos cuando debimos?

¿Por qué el rojo significa amor?

¿Por qué la gente ve a Magaly TV?

¿Por qué no ves más allá de los diarios?

¿Por qué no crees en las pantallas de humo?

¿Por qué la UNT hace huelgas diarias?

¿Por qué sigo siendo sarcástico?

¿Por qué soy tan fanático de mis amigos y amigas más cercanos?

¿Por qué Grupo 5 es famoso?

¿Por qué lo comparas con Queen?

¿Por qué te ríes?

¿Por qué me enamoro de todas las chicas?

¿Por qué me gustan todas las chicas?

¿Por qué soy libra?

¿Por qué los jugos me caen mal en las mañanas?

¿Por qué mi papá dice que me brillan los ojos cuando hablo de diseño?

¿Por qué lo lees?

¿Por qué amo tanto a Los Simpson?

¿Por qué amo mi cabello?

¿Por qué nos gusta hacer lo que está prohibido?

¿Por qué lo más rico es malo?

¿Por qué rendimos homenaje a héroes que perdieron batallas?

¿Por qué les llamamos héroes?

¿Por qué me gusta una chica y también aquella?

¿Por qué empecé a escribir?

¿Por qué pienso que tienes la culpa de que empiece a escribir?

¿Por qué las personas dicen “haiga”?

¿Por qué no puede ser “aiga”?

¿Por qué carajos no se dan cuenta que igual está mal escribido?

¿Por qué no te das cuenta que tus errores son peores?

¿Por qué soy así?

¿Por qué no soy como Diego?

¿Por qué Diego no es como yo?

¿Por qué te quiero tanto, amigo?

¿Por qué malinterpretas?

¿Por qué piensas que soy homosexual?

¿Por qué ahora te rectificas y crees que soy bisexual?

¿Por qué no dejas de pensar idioteces?

¿Por qué no me timbras y me dices que vaya a clase?

¿POR QUÉ NO TE CALLAS?

¿Por qué la biblia no responde a mis preguntas?

¿Por qué “Biblia” se escribe con mayúscula?

¿Por qué?


jueves 26 de marzo de 2009

Un comienzo al final del camino

"Estoy retirado, no muerto"

...gracias por despertar en mí, el sin-sentido de lo que escribo; aunque empezará por tu espacio.